El pasado no está lejos

1919 ---

--- 2006

Rehabilitación Estación de Metro de Chamberí. Proyecto Andén 0.

  • Metro de Madrid.

El plan de actuación para la rehabilitación de la Central Eléctrica de Pacífico y la antigua estación de Chamberí, parte de una idea compartida por el Ayuntamiento de Madrid y Metro, que pretendía musealizar ambos emplazamientos como ejemplos de nuestra reciente historia económica e industrial.

Desde el punto de vista museológico la nave de Pacífico – diseñada por el arquitecto Antonio Palacios (1876 – 1945) se nos antoja como un espacio perfecto creado en los años 20 del pasado siglo para producir suministro eléctrico a un incipiente invento que transportaba a las personas bajo tierra. El interior de la nave es presidido por tres grandes motores que se convierten en los protagonistas principales de esta arquitectura que cobija máquinas en vez de personas. La imagen evocadora de su función inicial (hoy obsoleta) se mantiene intacta incluso a nivel olfativo, pues el aceite y la grasa todavía habitan el interior de los motores.

Desde su parada definitiva en 1972, la maquinaria comenzó a oxidarse, motivando su restauración y puesta en valor.

Establecido el cuadro patológico particularizado para cada material, se comenzaron los trabajos mediante un proceso sistemático a base de pequeñas cartas de limpieza adaptadas a las diferentes superficies, hasta comprobar su eficacia frente a otros tratamientos.

Nuestra condición de restauradores «de arte» nos obliga a plantear la actuación conservadora con cautela, pues los objetos a restaurar distan mucho de ser objetos artísticos al uso.

El criterio general adoptado se fundamentó en una sencilla premisa: Limpieza de las superficies conservando su aspecto, textura y color, paralizando el deterioro hasta conseguir recuperar la imagen primitiva del conjunto de máquinas y componentes. En este sentido la metodología empleada se parece a la utilizada para limpiar un retablo, salvando la diferencia en los materiales utilizados y la resistencia de los acabados superficiales. Así mismo contamos con la ayuda inestimable de los ingenieros y antiguos trabajadores de Metro para definir su función, nomenclatura y uso de determinado instrumental para nosotros hasta entonces desconocido. También fue curioso aplicar tratamientos clásicos en restauración de materiales arqueológicos como la pasivación de bronce con benzotriazol o de hierro con solución de taninos en alcohol, que hasta entonces nos parecían exclusivos para las falcatas y fíbulas, pues representan procesos de corrosión y mineralización semejantes a los hallados en las ruedas dentadas y engranajes de los motores Winterthur y Oerlikon.

En esta misma línea de actuación se realizó un inventario de instrumentos de medición, herramientas, aceiteras, repuestos originales…, que se protegieron y embalaron para formar parte de los fondos del Museo. Las herramientas de grandes dimensiones se exponen sobre paneles de madera confeccionados a semejanza de los originales, recuperando la imagen funcional del espacio de trabajo. En recuerdo de aquellos trabajadores y mecánicos se han mantenido las reparaciones de uso, cambios de señalética, anotaciones de revisiones antiguas…, como parte inherente del legado laboral que también permanece aferrado a estas máquinas.

Por último, recomendamos acercarse a conocer este espacio público único en Madrid y confiamos que el esfuerzo restaurador sirva para que estos motores indultados, junto con las herramientas que los hacían moverse, vuelvan a funcionar en la imaginación de algún pequeño visitante.

“Nuestra condición de restauradores "de arte" nos obliga a plantear la actuación conservadora con cautela, pues los objetos a restaurar distan mucho de ser objetos artísticos al uso”

Proyecto el pasado no está tan lejos

OTROS PROYECTOS

Práctica prolongada